lunes, julio 13

Afganistán, el país del opio

ElPaisSemanal.com publicó este fin de semana un reportaje sobre el diezmado Afganistán. Un no país lo definen los afganos. Una amalgama de tribus que el ex presidente Bush se empecinó en reprimir, controlar y posteriormente gobernar.
De momento, y según se desprende de las vivencias de los periodistas que suscriben el reportaje Una guerra inerminable, el 20 de agosto hay elecciones en Afganistán. Es todo un acontecimiento, más cuando una cuarta parte de los escaños se reservan para políticas.

Imagen de Alfredo Cáliz

Sí, las mujeres formarán parte del gobierno. Un avance por los derechos de la población. Hace siete años, en el Afganistán que se encontraba bajo mandato talibán, ser mujer estaba considerado algo sucio, incluso, debían permanecer en sus domicilios y recluídas dentro de casa y de su burka.
Afortunadamente esta tierra ha cambiado, aunque sigue en guerra desde hace más de 30 años. A pesar de ser un lugar desprovisto de recursos naturales, tiene una riqueza con que financiar a la insurgencia: el opio. Afganistán produce más del 95% de estos estupefacientes del planeta. Sin embargo sus tierras fértiles, aptas para la agricultura, apenas alcanzan el 15%.

Sin embargo, Afganistán es un país con esperanza para el cambio que vive sumergido en una guerra interminable.