Por segunda vez me he quedado sin memoria. Sin recuerdos fotográficos. Sin sustancia de varios años. Sin originales. Ni siquiera quedan copias que remienden los retazos de la memoria difusa.
Así es.
Se me ha jodido de nuevo el Disco Duro Externo.
¿Por qué confiaría en 500 Gigas de almacenamiento externo? ¿Por qué? De lo único que me ha servido es para resquebrajar de nuevo mi corazoncito. Superada la primera pérdida, esa vez fueron unos cuantos gygabites menos, por qué volví a confiar en esos aparatos eléctricos.
Mi memoria también es un aparato que funciona a base de impulsos eléctricos, pero es perecedera, por eso no confié en ella y sí en ese Disco Duro Externo.
Así que, de nuevo, me encuentro sin memoria. Sin recuerdos de los últimos tres años y con resquicios desde el 2004...
Ahora, que se acabó comprar Memorias Externas conectadas a la corriente eléctrica. Se dañan sólo de mirarlas, acariciarlas o quitarles el polvo... La próxima memoria artificial chupará por un único cable. Y, por si acaso, mi memoria se almacenará en sistemas circulares perforados.
¿Alguien tiene fotos de nuestros últimos encuentros?
Siento mi memoria vacía...
Reinvento el tiempo vivido...
¡Oh no!
miércoles, agosto 5
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1 comentarios:
Me uno a ese sentimiento de tristeza por un incendio/quemado interno q sufrió también mi disco duro, snif snif!!
YO también almacenaré mi memoria y parte de la memoria de los que me rodean en sistemas circulares agujereados internamente.
Si encuentro algo q no tengas te lo paso...
muak muak!!
ALE
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