Ya no hay letargo
Ni siquiera oigo el tic-tac de la impaciencia
Despierto sin respuesta
Y mantengo el ritmo sin el chasqueo del tiempo
No rumio la espera
Porque ya no hay letargo
Y despierto del estado de ausencia
viernes, septiembre 10
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

